28/10 - Nuestro Justo Padre Esteban del Monasterio de Mar Sabas («el Sabaíta»)


Mientras que algunos santos han sido llamados para salir al mundo y propagar el Evangelio entre las naciones, otros obedecen la Voluntad de Dios, permaneciendo en una silenciosa oscuridad a lo largo de sus vidas dedicadas a la oración, el ayuno y a la propia mortificación.


El Venerable Esteban de la Gran Laura de San Sabas, también conocido por San Esteban el Sabaíta (725~795), fue uno de aquellos cuyo destino requirió el aislamiento de los grandes acontecimientos humanos que sucedían en el mundo.


Sirio de nacimiento, llegaría a Palestina a la edad de 10 años -luego de haber sido traído al famoso Monasterio Palestino de San Sabas ( conocido como "Mar Saba") por su reverenciado tío, San Juan Damasceno, gran líder espiritual y Padre de la Iglesia.


Durante los siguientes 14 años de intenso estudio y disciplina espiritual, el Venerable Esteban llegaría a ser un monje devoto al tiempo que sería ordenado como sacerdote de la Santa Iglesia. Durante los 30 años que siguieron a su ordenación sacerdotal, este notable atleta espiritual experimentó muchos acontecimientos milagrosos a través de los cuales presenció el poder y la Gloria de Dios.


En una memorable ocasión, mientras elevaba la Eucaristía durante la liturgia y recitaba la muy conocida oración "Lo Santo para los Santos" - la celda del monje en la cual se estaba oficiando el oficio empezó a brillar con una luz que ciertamente no era de este mundo. Sus compañeros monjes, maravillados por el acontecimiento, pronto se dieron cuenta de un hecho sorprendente: la misteriosa luminosidad aparentemente provenía del propio monje.


Sumado a eso, muy pronto se hizo evidente que cualquier petición que durante la liturgia que realizase el humilde Esteban le era concedida. Como respuesta a la gran bendición de ese don recibido, decidió que sólamente oraría por el bienestar de los demás y al mismo tiempo se retiraría al desierto con la finalidad de llevar la ardua y austera vida de un ermitaño.


Amante de los animales salvajes, el compasivo Esteban solía maravillar a los otros monjes cuando era visto alimentando aves salvajes e incluso venados con sus propias manos. En un momento de su vida su amor por las criaturas de Dios se hizo tan intenso que insistió en juntar los gusanos que vivían en el área del Monasterio para trasladarlos a un lugar en el cual estuviesen protegidos de que algún monje los pudiese pisar sin querer.


El Venerable Esteban también fue un reconocido compositor de Cánones de la Iglesia. Nacido en Damasco alrededor del año 725, pasaría la mayor parte de su vida siguiendo una estricta disciplina ascética, impuesta por sí mismo, en el antiguo Monasterio de San Saba. Allí pasó la mayor parte del tiempo en constante oración y abnegación. Sin embargo, movido muchas veces por su gran compasión, se aventuraba a salir algunas veces para ayudar a los que visitaban el monasterio, sanando a los enfermos o, más aún, expulsando demonios. Sin embargo este humilde monje nunca se atribuyó el poder de sanación, insistiendo más bien a lo largo de su vida en que la habilidad de restaurar la salud de aquellos que estaban enfermos provenía directamente de Dios, y por lo tanto a él no le correspondía ningún mérito. De esta manera enseñó a a los muchos que sanó a cómo elevar sus voces en acción de gracias al Dios Todopoderoso.


Aunque al final fue consagrado Obispo, su papel en el gran Monasterio fue una austeridad silenciosa. A pesar de sus largos periodos de ayunos y largas caminatas por el desierto, tuvo tiempo para escribir un conmovedor recuento histórico del martirio de los 20 monjes de la Laura que fueron asesinados por su fe en el año 797.


El sobrino profundamente piadoso del gran San Juan Damasceno, San Esteban, se unió a Andrés el Ciego en llegar a ser el primer Padre de la Iglesia que compuso los himnos (conocido como idiomela) que comprenden el periodo del Triodio anterior a la Gran Cuaresma, entre la lectura de la Parábola del publicano y del fariseo y el Domingo de Ramos.


El Venerable Esteban murió alrededor del año 800 de Nuestro Señor -habiendo predicho con absoluta exactitud el día de su propia muerte- en el Monasterio de San Sabas que había amado tanto, después de haber compuesto un gran número de troparios. La historia de su vida fue registrada de manera conmovedora por su leal alumno Leoncio, quien llegó a ser reconocido como un estimado historiador de la Iglesia de los Primeros Tiempos.


Uno de los más grandes dones que nos dejó este humilde monje fue la sabiduría de entender que Dios sabe qué es lo que necesita cada uno. El Venerable Esteban fue bendecido con un espíritu verdaderamente obediente. A través de su vida parece haber entendido que, aunque algunos son llamados a realizar actos heroicos a la vista de todos, hay otros que están destinados a meditar silenciosamente en la Gloria de Dios en una simple celda ubicada en la mitad del desierto. Lo que importa no es la forma que asuma cada vocación, sino la obediencia con que uno lo acepta.



Fuente: laortodoxiaeslaverdad.blogspot.com

Adaptación propia

28/10 - Los Santos Mártires Terencio y Eunice


San Terencio es cabeza de un grupo de mártires de origen oriental, muertos en Cartago por orden del Prefecto de África, Fortunaciano, en tiempos del emperador Decio. Este había promulgado un decreto de persecución y condena al suplicio contra todos los que no hubieran renegado del cristianismo. Así es que hubo muchas defecciones, pero Terencio y otros treinta y nueve compañeron se decidieron a no ceder, con lo que se siguió el arresto y el proceso en los tribunales; y tampoco allí, aunque solicitados y torturados con varios suplicios, dejaron su fe, sino que el propio Terencio respondió por todos, con su pública profesión de fe cristiana, a tal punto que el prefecto los condenó a muerte por decapitación.


Se conocen los nombres de algunos compañeros de martirio, tal vez los más importantes: Africano, Máximo, Pompeyo, Alejandro y Teodoro.


A finales del siglo IV, bajo el emperador bizantino Teodosio el Grande, sus cuerpos fueron trasladados a Constantinopla. Al menos ocho fuentes hagiográficas narran su «Passio», colocando la celebración litúrgica en diferentes fechas como la de hoy, el 13 de marzo y el 10 de abril.


El nombre «Terencio» es de origen latino y significa «nativo de Taranto», pero, según algunos etimologistas, podría tener el sentido de «tierno, delicado».



Fuente: eltestigofiel.org / laortodoxiaeslaverdad.blogspot.com

Miércoles de la VI Semana de Lucas


Lc 11,9-13: Dijo el Señor a sus discípulos: «Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, y el que busca halla, y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, si su hijo le pide un pez, le dará una serpiente en lugar del pez? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que le piden?».



Fuente: Sagrada Biblia de la Conferencia Episcopal Española

Miércoles de la XXII Semana


Col 3,17-25;4,1: Hermanos, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre de Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. Mujeres, sed sumisas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso agrada al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan el ánimo. Esclavos, obedeced en todo a vuestros amos humanos, no por servilismo o respetos humanos, sino con sencillez y temor del Señor. Lo que hacéis, hacedlo con toda el alma, como para servir al Señor, y no a los hombres: sabiendo que recibiréis del Señor en recompensa la herencia. Servid a Cristo Señor. Al injusto le pagarán sus injusticias, pues no hay acepción de personas. Amos, tratad a los esclavos con justicia y equidad, sabiendo que también vosotros tenéis un amo en el cielo. 



Fuente: Sagrada Biblia de la Conferencia Episcopal Española

27/10 - Las Santas Mártires Capitolina y Erótida


Las santas Capitolina y Erótida vivieron en la época del emperador Diocleciano, cuando el gobernador de Capadocia era Cilicintio (alrededor del año 289).


Capitolina era una mujer cristiana de origen noble y rico que poseía un alto rango en Capadocia. Alrededor del año 304 fue llevada a juicio como cristiana y se le preguntó su nombre, país y parentesco. Ella respondió: "Soy cristiana, mi país es la Jerusalén celestial, mis padres son los maestros del cristianismo y, principalmente, el gran Firmiliano, obispo de Cesarea en Capadocia". Cuando hubo resistido todas las persuasiones y amenazas utilizadas por Cilicintio para inducirla a renunciar a su fe y adorar a los dioses, especialmente a Serapis, fue enviada a prisión.


Una persona que había estado presente en el juicio corrió a su casa y se lo dijo a su criada Erótida, que estaba horneando y que justo iba a colocar panes en el horno. Esta dejó su trabajo, corrió a la prisión y besó los grilletes que ataban a su ama; la felicitó por la expectativa del martirio y le rogó que orara para que ella también pudiera ser considerada digna de compartir su destino. Capitolina le dijo que no temiera, que estuviera presente al día siguiente y presenciara su ejecución. Erótida se fue a casa, terminó de cocinar y llevó el pan a la prisión. Capitolina le pidió que se lo diera a los pobres y luego vendiera todas las cosas de su ama y distribuyera el dinero a los pobres. Erótida obedeció la orden.


Al día siguiente, cuando Capitolina fue llevada ante el juez, su celosa sirviente agredió a este con piedras. Se le preguntó cómo una persona de rango inferior podía atreverse a comportarse de esta manera, y finalmente vio a su ama ser decapitada con una espada. Ella injurió al juez y sus dioses; y fue sometida a horribles torturas, bajo las cuales no dejó de agradecer a Dios. Sus heridas se curaron milagrosamente y salió ilesa de un horno al que fue arrojada. Finalmente fue decapitada, al día siguiente de que Santa Capitolina hubiera sufrido el mismo martirio.



Fuente: laortodoxiaeslaverdad.blogspot.com

Adaptación propia