Sábado de la XVI Semana de Mateo


1 Cor 10,23-28: Hermanos, «todo es lícito», pero no todo es conveniente; «todo es lícito», pero no todo es constructivo. Que nadie busque su interés, sino el del prójimo. Todo lo que se compra en la carnicería, comedlo, sin poneros a investigar nada por razones de conciencia, pues del Señor es la tierra y lo que contiene. Si os invita un no creyente y deseáis ir, comed de todo lo que os pongan delante, sin poneros a investigar nada por razones de conciencia. Pero si alguno os dice: «Esto ha sido sacrificado a los dioses», no comáis en razón de aquel que ha dado el aviso y de la conciencia.


Mt 24,34-37;42-44: Dijo el Señor: «En verdad os digo que no pasará esta generación sin que todo suceda. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. En cuanto al día y la hora, nadie lo conoce, ni los ángeles de los cielos ni el Hijo, sino solo el Padre. Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa. Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre».



Fuente: Sagrada Biblia de la Conferencia Episcopal Española